El pasado 14 y 15 de marzo tuve el placer de impartir el curso teórico-práctico sobre Neurofisiología y Biomecánica Aplicadas a la Neurorrehabilitación Motora en CEROCUATROSALUD en A Coruña. Fue un curso de 14 horas, dirigido a fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales que atienden pacientes neurológicos y que busca dotar a los alumnos de conocimientos y estrategias prácticas para aplicar la neurociencia actual a los problemas habituales de movilidad de los pacientes. Curso que se engloba dentro Hemispherics Series, el proyecto formativo de Hemispherics.
La situación actual de la rehabilitación neurológica del adulto nos obliga a afinar en nuestras valoraciones y tratamientos. No sólo teniendo en cuenta lo específico de cada patología, sino también los fenotipos específicos de afectación. Muchos pacientes reciben la misma categoría en un problema neurológico, sea espasticidad, sinergia anormal o marcha hemiparética. Y eso puede conllevar un tratamiento homogéneo y generalista. En muchas ocasiones, el tratamiento no variará demasiado y la mejora será a nivel general, pero en otros casos, la especificidad y la precisión marcará parte de la recuperación motora del paciente. Por otro lado, existen guías de práctica clínica que debemos conocer, así como evidencia científica de artículos que nos abren las posibilidades de tratamiento. La Inteligencia Artificial nos ayuda mucho a tomar mejores decisiones y a aprender más rápido. Con todo ello, la experiencia con pacientes y la investigación diaria con ellos sigue siendo diferencial para integrar todo. Así nació esta formación, como una integración de conocimiento y experiencia, con un esfuerzo muy grande en sintetizar grandes dominios de la neurociencia y neurorrehabilitación para un aprendizaje más real de los alumnos. Integración que he podido desarrollar durante mi formación y experiencia profesional, especialmente en Centro Neurológico de Atención Integral (Navarra, España) y en Centro Europeo de Neurociencias (Madrid, España), con equipos multidisciplinares, tecnología y terapias intensivas.
Este pasado fin de semana pudimos repasar los modelos neurofisiológicos más relevantes, como el homúnculo de Penfield, el modelo de competición interhemisférica, la neuroplasticidad, la recuperación vs compensación o los mecanismos de aprendizaje motor. Siempre con una mirada crítica y alejada de las explicaciones generales. Modelos que, en mayor o menor medida, tienen una traslación clínica, a la hora de seleccionar tratamientos o cómo se hacen esos tratamientos. Son la base de nuestro edificio.
Continuamos con el fenotipo de hemiparesia y semiología clínica básica, para asentar unos términos correctos, hablar el mismo idioma y comenzar a vislumbrar formas de valorar y tratar. No podremos comprender un fenotipo específico de rodilla rígida si antes no tenemos claro qué es la espasticidad, la distonía espástica, la sinergia flexora, la sinergia extensora y qué vías neurológicas están implicadas.
Llegamos a la parte más práctica del curso: los núcleos clínicos de miembro superior e inferior. Son entidades clínicas cuya comprensión y asociación con nuestro paciente concreto pueden marcar ir en una dirección o en otra. Existen multitud de variables en neurorrehabilitación pero…¿cómo seleccionar las que me marcan el camino? Gracias a ver dos pacientes en este curso, aprendimos a ver esos núcleos clínicos en acción y después saber hacer una propuesta de valoración y tratamiento.
Mientras yo valoraba esos núcleos clínicos con los pacientes, los alumnos debían de completar una hoja tipo checklist previamente explicada para ir construyendo la imagen del paciente. Posteriormente, tuvieron tiempo para completar el plan de tratamiento. Durante los días de curso, fui corrigiendo los casos clínicos para al final, determinar unos ganadores que pudieron disfrutar de varios regalos sorpresa. Un incentivo para fomentar la participación y el aprendizaje colectivos.
Estoy muy contento con cómo se ha desarrollado el curso, sabiendo que debíamos ver bastante contenido y que no todos los alumnos parten de la misma base. El grupo fue variado, con más o menos experiencia y el feedback ha sido muy positivo. Mi mayor miedo era solo llegar a los alumnos con más experiencia pero me consta que alumnos con menos experiencia también han aprendido mucho. Me alegro de haberles podido abrir nuevos horizontes a la hora de abordar un paciente. En este caso, más dedicado al paciente con daño cerebral adquirido.
Quiero agradecer a CEROCUATROSALUD por la confianza depositada en mí, especialmente a Adrián García y a Pablo Cao. El curso ha sido un éxito con lleno completo y me alegra mucho que los alumnos dispongan de formaciones especificas fuera de las ciudades grandes.
Seguiremos mejorando en las formaciones siguientes. ¡Muchas gracias!





